La primera estrategia presentada ha sido AdaptaClima 2030, el primer programa de inversiones en adaptación al cambio climático dirigido específicamente al mundo local. Desde 2024, este fondo ha invertido 16 millones de euros —con una capacidad de movilizar hasta 3,6 euros por cada euro invertido—, distribuidos entre todos los municipios de la provincia en función de la población, con importes que oscilan entre los 20.000 y los 75.000 euros, y ha permitido activar más de 800 proyectos en 310 municipios.
Las actuaciones se distribuyen principalmente en tres tipologías: la naturalización de espacios urbanos y el sombraje con arbolado, la implementación de estructuras de sombra mediante toldos y cenadores, y la mejora de la eficiencia energética y térmica, como por ejemplo la climatización eficiente de las equipaciones municipales. Todas ellas son inversiones orientadas a reducir la vulnerabilidad y con un impacto directo en la vida cotidiana de la ciudadanía, que contribuyen a generar entornos más habitables, saludables y resilientes.
En cuanto a la distribución de las actuaciones, un 30% han sido de naturalización y mejora de los entornos bioclimáticos, un 41% de instalación de estructuras de sombraje y un 29% de actuaciones de ahorro y eficiencia en el uso de recursos.
La jornada ha incluido una ponencia del meteorólogo Francesc Mauri, que ha hecho un repaso de los datos más relevantes del impacto del cambio climático, así como recomendaciones para hacer frente desde las administraciones. Entre ellas, ha destacado las alertas y planes de acción por calor, la protección de las personas vulnerables, el esponjamiento y la reducción del asfalto en los cascos urbanos o la reducción del tráfico. También ha apuntado la descarbonización y la electrificación como apuestas de futuro.