Bajo el lema Restaurar la tierra, restaurar la esperanza, la primera de las tres grandes cumbres medioambientales previstas este año reúne a más de 10.000 participantes, entre ellos delegados de los 197 miembros de la convención, con el objetivo de buscar soluciones a los desafíos interconectados de la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía.
El primer ministro de Mongolia, Nyam-Osoryn Uchral, ha reclamado hoy en la ceremonia de inauguración que la cumbre deje de repetir declaraciones de reuniones anteriores y produzca «acciones concretas», en un discurso en el que recordó que alrededor del 80 % del territorio mongol sufre ya degradación del suelo.